Los parajes monumentales que encontramos por doquier en la Costa Blanca obligan a marcarse itinerarios. Cada ciudad de la costa o el interior de la provincia de Alicante dispone de monumentos de interés para el visitante.
La historia de la provincia de Alicante se remonta a 100.000 años a.C. Encontramos numerosos yacimientos prehistóricos donde poder observar pinturas rupestres, como en el Pla de Petracos en Castell de Castells o La Sarga en Alcoy. De los primeros pobladores se han encontrado vestigios íberos como la Dama de Elche y la Dama Cabezo Lucero, o el Tesoro de Villena, datado en la Edad de Bronce. De la época romana quedan como testigos importantes yacimientos arqueológicos como los de Lucentum en Alicante, la Alcudia en Elche, el Portus Ilicitanus de Santa Pola, o La Illeta de El Campello. El legado morisco ha dejado una especial huella en el trazado de muchos centros históricos (Monforte del Cid, Biar), así como en majestuosos castillos, como los de Sax, Petrer, Villena, Alicante o Denia. Del arte gótico se conservan interesantes ejemplos como las iglesias de Santiago de Orihuela y de Villena, o la iglesia de San Bartolomé en Jávea. Entre los siglos XVII y XVIII, la provincia conoce el mayor despegue de manifestaciones artísticas. Orihuela cuenta con un gran número de ejemplos de este periodo, como el Convento de Santo Domingo o la Catedral. Las iglesias de Santa María y San Nicolás en Alicante y la Basílica de Santa María de Elche son también bellos ejemplos del estilo barroco. A finales del s. XIX surgió un nuevo movimiento cultural y artístico conocido como modernismo, que ha dejado su influencia de forma muy destacada en Novelda y Alcoy. El Museo Arqueológico Provincial, MARQ, declarado Museo Europeo del Año 2004, contiene una importante colección del patrimonio arqueológico y artístico de la provincia.