En 1951 se descubrió este extraordinario conjunto de arte
prehistórico en unos abrigos rocosos del Barranc de la Cova Foradada,
próximo al caserío de La Sarga, en los que se representan tres de los
horizontes artísticos prehistóricos de la fachada oriental de la
Península Ibérica – Arte Macro-esquemático, Arte Levantino y Arte
Esquemático–, claramente diferenciados por su color, tipo de ejecución y
temática.
Las pinturas de La Sarga son Bien de Interés Cultural, y en 1998 fueron declaradas “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO.
La Sarga es, sin duda, un santuario. Nunca se utilizó como vivienda y
en sus paredes varias generaciones de agricultores y ganaderos dejaron
testimonios de sus creencias, que cambian de imágenes a medida que se
transforman sus bases económicas y sociales.